viernes, 22 de febrero de 2013

NUEVAS TECNOLOGÍAS …. ¿DOLOR DE ESPALDA?

Cada día es más habitual el uso de nuevas tecnologías como Smartphones, Pdas, Tablets… Muchas veces por trabajo y otras muchas veces por entretenimiento. El uso de estas tecnologías se ha vuelto casi imprescindible debido a sus muchas utilidades, no sólo recibir y mandar llamadas sino también juegos, Internet, agenda y multitud de aplicaciones. Todo está al alcance de nuestra mano. A pesar ello puede generar un problema grande en nuestra espalda ya que su uso prolongado puede causarnos algunas lesiones.


Su uso obliga a adquirir posturas que distan mucho de ser naturales, fíjate ahora mismo en tu posición si estas leyendo esta entrada desde uno de estos dispositivos…


El uso prolongado de estas tecnologías (Smartphone, Pdas, Tablets…) nos obliga a echar los hombros hacia delante mientras lo manipulamos con lo que se acortan pectorales al igual que nos obliga a anteriorizar la cabeza, provocando una gran tensión en las cervicales que a la larga se traducirá en dolor muscular y posibles molestias concentradas en esta zona. Estos dispositivos son cada vez más pequeños, siempre los utilizamos en posturas no muy buenas y los caracteres normalmente son bastante pequeños.


La cabeza de una persona ejerce una presión promedio de 4.5 kilogramos sobre la espina dorsal en posición neutral, esto es, cuando las orejas están justo sobre los hombros. Por cada pulgada que se incline la cabeza hacia adelante, dicha presión se duplica. De esta forma, si usted sostiene su teléfono sobre su regazo, su cuello debe soportar una presión de alrededor de 10 o 15 kilos. Al encorvarse se reduce la capacidad pulmonar hasta en un 30%. La falta de oxigenación del flujo sanguíneo a través del organismo puede ocasionar enfermedades vasculares. La presión que se ejerce sobre los órganos a causa de una mala postura puede ocasionar problemas gastrointestinales.

La Sociedad de Fisioterapeutas de Reino Unido ha publicado un interesante estudio, llevó a cabo una encuesta con más de 2.000 oficinistas.
Los resultados mostraron que más de 64% de los encuestados dijeron que seguían trabajando en sus teléfonos inteligentes y otros dispositivos después de salir de la oficina. Y pasaban en promedio dos horas mas al día utilizándolos……….
Esto además de las seis horas 22 minutos que de media pasan frente a una pantalla en la oficina durante su jornada diaria de trabajo.


Este dato significa que cada día el tener más a mano entretenimiento e información sirve para mantener más tiempo malas posturas , sobrecargar nuestro sistema músculo esquelético …y que esto se traduzca en más trastornos de este tipo.


Ahora os preguntareis qué podemos hacer… además de ser conscientes de nuestra posición cada vez que usamos estos dispositivos, hay ejercicios que pueden ayudarnos a mejorar. Tenemos que estirar la musculatura acortada, relajar los músculos más sobrecargados y poner en funcionamiento aquella musculatura que nos hace estar en buena posición.
Os voy a hacer una propuesta muy simple… un ejercicio muy fácil como es tumbarnos en el rulo correctamente; pequeña retroversión pélvica, hombros relajados con palmas hacia arriba, sintiendo el estiramiento y dirigimos barbilla al pecho. Mantenemos esta posición de 3 a 5 minutos todos los días y muy pronto veremos como nuestra postura va mejorando. Además tiene un efecto compensatorio del patrón motor dominante durante todo el día………¡¡¡¡¡¡¡PROBADLO!!!!!


Isaac Alonso González de Heredia
Fisioterapeuta Ergoactiv


lunes, 11 de febrero de 2013

LA SOLUCIÓN...


Empiezo la presente entrada dando la enhorabuena a todas las que os habéis  animado a realizar el examen, ¡todas estáis aprobadas!

Estamos viendo el psoas (1), multífido lumbar (2), transverso abdominal (3), musculatura paravertebral (4), oblícuos (5) y el recto anterior del abdomen (6) (la famosa tableta de chocolate). Músculos que ya conocemos de entradas anteriores y sabemos que son básicos para un buena salud de la columna. 

Los coloreados en naranja tienen una función de estabilidad local mientras que los azules se consideran estabilizadores globales-movilizadores. Dado que su función es diferente la manera de trabajarlo también será diferente.

Si repasamos la segunda entrada sobre “pelvis toreras” recordaremos que tanto el multífido lumbar como los oblícuos se habían vuelto “vagos”. Veamos como recuperarlos para la causa.


Oblícuo y multífido


En la siguiente imagen vemos el cambio adaptativo en el multífido lumbar durante un proceso de dolor lumbar (DL) mantenido en el tiempo (Kjaer P, et al, 2007) Por la falta de actividad el músculo se “llena” de grasa y como consecuencia deja de ser eficaz . Sin embargo la activación y el entrenamiento segmentario específico recupera su anatomía normal y disminuye significativamente la incidencia de la repetición del dolor de espalda durante el primer año (Hides et al, 1995,1996, 1998).


Hoffer y Andreassen (1981) sugirieron que para conseguir la estabilidad máxima en un segmento vertebral se requería sólo un 25% de la MCV (máxima contracción voluntaria) de la musculatura estabilizadora local. Además sabemos que estos músculos trabajan más fácilmente si nos encontramos en el rango neutro.

Por lo tanto debemos de realizar el ejercicio muy suave (baja carga, como el caer de una pluma) y manteniendo siempre la posición neutra (para facilitar el equilibrio muscular).

Baja carga

Posición neutra

Teniendo en cuenta lo anterior una opción para empezar a reeducar al multífido lumbar sería:  Sentado con la columna en posición neutra coloca los dedos en los músculos lumbares. Inclínate hacia adelante desde las caderas (manteniendo las curvas de la columna) y siente como trabaja el músculo. Vuelve a la posición inicial hasta que los músculos estén relajados. Realiza 10 repeticiones manteniendo 10 segundos la posición.




Los oblícuos, como buenos estabilizadores globales, también debemos trabajarlos con baja carga. Su función principal es controlar la extensión y rotación excesiva de las lumbares, así pues los trabajaremos de la siguiente manera:

En posición supina manteniendo las rodillas flexionadas y la columna neutra subimos y bajamos los pies del suelo (concentrando el movimiento en las caderas no en las rodillas) hasta que las rodillas se coloquen justo encima de las caderas. Debemos evitar que al bajar los pies la zona lumbar se extienda. Realiza 10 repeticiones.




No olvides que si aparece dolor no es normal (otra cosa es que sea justificado). En ese caso deja de hacer el ejercicio y consúltanos.


domingo, 3 de febrero de 2013